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Pretendemos por este medio virtual, rememorar algunas nociones básicas de la escritura  de  siempre,  adaptándola  después,  a  la  escritura contemporánea. Basándonos en las enseñanzas que tuvimos de aquellos maestros de escuela primaria, que nos ayudaron a formarnos y a conocer las reglas en cuanto a Ortografía, Gramática y, tendencias literarias se refieren.

Raquel  Herrero

Antes de empezar a escribir:

 

Las condiciones de trabajo. Pequeños rituales.
Algunos escritores necesitan establecer un horario rígido para escribir. Lo hacen de noche o se levantan al alba, para otros en cambio es imposible determinar un momento del día ya que no consiguen la concentración necesaria mediante una rutina diaria sino bien lo contrario, persiguen la inspiración allá donde los encuentre.
Pero lo que es absolutamente recomendable es reservar cada día un espacio de tiempo para la escritura. El escritor está inmerso en su mundo paralelo las veinticuatro horas del día, haga lo que haga. A esto se refiere Thomas Bernard cuando dice: "Mi vida está clarísima. Me resulta totalmente claro que tengo que hacer mi trabajo; todo lo que estorba ese trabajo, lo elimino, todo lo que lo favorece me interesa. O sea, que, por una vez, las cosas son muy fáciles."
El tránsito de la realidad a la ficción no siempre es fácil. La lista de relatos de escritores que llegan a un punto de concentración y vivencia de la historia tal que llegan casi a perder la relación con su realidad cotidiana durante el tiempo de máxima conexión con la otra "realidad" en la que se ha convertido su texto. Su vida diaria queda reducida (ojalá pudiéramos vivir en tales reducciones) a comer algo, a veces olvidándose hasta de eso, dormir poco y escribir sin parar las veinticuatro horas del día, como en un rapto poético. Llegan a habitar en su propia trama ficcional.
De la misma manera cada cual tiene sus pequeños rituales para escribir. Ninguno es definitivo. Hay que estar atento solamente para descubrir cual es el que nos sirve personalmente, y a veces esto cambia según el momento o lo que estemos escribiendo.
Hay que probar a escribir con diferentes materiales, algunos sólo pueden escribir poesía con pluma estilográfica en un cuaderno y en cambio no les causa ningún problema escribir prosa con el ordenador. No es lo mismo escribir con plumilla en una pequeña libreta que escribir a máquina. Hay que encontrar el propio trampolín desde el que lanzarnos.

 

DECALOGO

1. Reserva un espacio para la escritura. Un espacio de tiempo y lugar consagrados solamente a escribir. Defiéndelos como una conquista personal.

2. Busca un lugar (una habitación, una mesa, una biblioteca, un café...) donde puedas escribir sin demasiadas interrupciones.

3. Planifica tu tiempo y reserva un espacio cada día para escribir.

4. Busca los materiales que te sirvan para disparar el proceso creativo: escribir a mano, con lápiz, con pluma u ordenador puede ser totalmente diferente.

5. Desarrolla la mirada del escritor, la que nada significa, la que sólo comprende. Traduce la realidad según tu visión única.

6. Haz un viaje insólito: Cargado solamente con un pequeño cuaderno y un lápiz, sal a la calle con espíritu aventurero y registra la realidad en tu mente y en tu cuaderno como si lo vieras y escucharas todo por primera vez. Recuerda que una sola palabra, un solo rostro puede ser el germen de una historia e incluso de una gran novela.

7. Ejercítate en el proceso de extrañamiento de la realidad para aprehenderla de nuevo.

8. La página en blanco refleja a menudo desconfianza ante la propia capacidad creativa. No te sientes a esperar que venga la inspiración divina, simplemente escribe.

9. El sentido de la autocrítica es necesario pero no hay que tener miedo a equivocarse. Del error se aprende mucho. Hay que lanzarse a la piscina.

10. Ejercita la observación, la atención y la imaginación.

 

El espacio.

Todos pensamos en un espacio ideal para escribir; una casa frente al mar, con grandes ventanales etc. Pero el espacio no es definitivo. En general el espacio de trabajo ideal para un escritor sería el mismo que el de estudiar: Un espacio donde sea posible concentrarse, con buena luz, una mesa que sirva de escritorio etc.

Sin embargo para muchos escritores el espacio ideal ha sido de otra índole, espacios que hubiéramos pensado poco adecuados a priori. Es de todos conocido que Juan Carlos Onetti escribió, y vivió, los últimos años de su vida tumbado en la cama de su casa. Simone de Beauvoir escribía sentada en una mesa del Café Les Deux Magotsen Paris. Julio Cortázar reconoció en una entrevista que la mayor parte de Rayuela había sido escrita en los cafés de París. Escribir en un café tiene varios alicientes; estás solo pero rodeado de gente que te aportan una impresión de vida necesaria a menudo para entrar en un determinado estado anímico, no hay teléfonos, ni niños, ni otras distracciones. Es como un viaje, solamente hay que sentarse y escribir. Peter Handke se refiere de este modo a su escritorio: "Todo el mundo debe respetar la mesa a la que estoy sentado como un escritorio, aunque se trate de la mesa de un restaurante o de la mesita plegable de un tren; el escritorio prevalece".

Pero en realidad el espacio en el que se escribe sólo sirve, como diría un actor, para "entrar en situación". El espacio ideal sería, entonces, el que nos permite entrar en situación, el que nos sirve de trampolín para iniciar el trayecto hacia ese nuevo orbe. Puede llegar a ser el interior de un coche, el campo, o la bañera de casa. Lo que importa es que en cuanto se anotan las primeras líneas empieza un "viaje" que nos lleva a ese nuevo mundo que estamos construyendo con palabras. Las paredes, el café donde estamos sentados, la gente que transita alrededor, los ruidos, todo desaparece para dar paso a los elementos que conforman esa nueva realidad en la que acabamos de entrar. Es el mundo de lo imaginario, según Lawrence Durrell una forma de la realidad tan tangible como la cotidiana:

"Por medio del arte logramos una feliz transacción con todo lo que nos hiere o vence en la vida cotidiana, no para escapar al destino, como trata de hacerlo el hombre ordinario, sino para cumplirlo en todas sus posibilidades: las imaginarias”.

Entre el espacio del sueño y el de la realidad existe un espacio intermedio al que se ha denominado Vigilia. El psiquiatra D. W. Winnicott lo llama espacio transicional. Podemos, pues, buscarle un término poético o científico, pero en definitiva estamos hablando de algo tan sencillo como la traslación a ese mundo propio e inventado que todos hemos vivido intensamente en los juegos de niño. La escritura no es más que juego, pero un juego que hay que tomarse tan en serio como hacen los niños. Decía Nietzsche: " La madurez significa haber recuperado aquella seriedad que de niños teníamos al jugar"

 

Las antenas. Formas de atención.

¿Cómo elegir un argumento de entre el infinito de historias posibles? Los escritores, en general no se pronuncian sobre sus métodos para elegir las historias. Algunos, como Cortázar o Gabriel García Márquez, argumentan que no son ellos quienes escogen las historias, sino las historias las que los escogen a ellos. No existen buenos o malos argumentos sólo puntos de vista vulgares o interesantes sobre un mismo hecho que importa poco si es interesante en sí o solamente es susceptible de convertirse en efectivo literariamente. Una buena historia para un escritor no necesariamente lo es para otro.

El origen de una historia o de un texto es a veces bastante misterioso, puede ser una noticia del periódico como es el caso del origen de Lolita de Vladimir Nabokov:

"Nació hace mucho tiempo, debe haber sido en 1939, en París; el primer latido de Lolita me atravesó en 1939 o quizá a principios de 1940, en momentos en que me hallaba postrado por un feroz ataque de neuralgia intercostal, que es una enfermedad muy dolorosa... algo así como una punzada fabulosa del costado de Adán. Según recuerdo. El primer estremecimiento de inspiración en cierto modo lo provocó de manera un tanto misteriosa un relato de un periódico, creo que del París-Soir, acerca de un mono del zoológico de París, al cual, después de diez meses de haber sido adiestrado con halagos por los científicos, produjo el primer dibujo al carbón trazado por un animal, y ese esbozo, reproducido por el periódico, mostraba los barrotes de la jaula de la pobre criatura"

O simplemente una palabra, como le pasó a Borges:

"El Zahirversa sobre... una inolvidable moneda de veinte céntimos (...) Escribí aquello partiendo de la palabra "inolvidable", simplemente, porque leí en alguna parte ."Deberías oír cantar a fulano de tal, es algo inolvidable". Y entonces pensé, ¿qué ocurriría si existiese algo realmente inolvidable?(...) Y me dije: muy bien, supongamos que haya algo inolvidable de verdad, algo que no se pueda olvidar ni tan siquiera una décima de segundo. Y así, a continuación me inventé la historia. Pero salió por entero de la palabra "inolvidable""

Lo que sí es común a todo escritor es la necesidad de Atención. El escritor, el artista, deben mantenerse en constante estado de alerta. Esto se convierte en una determinada forma de vivir la realidad. Para el escritor norteamericano Henry Miller el escritor no inventa nada sino que está atento de una determinada manera que el hombre corriente olvida: "¿Qué es un artista? Un hombre con antenas. Que sabe cómo captar las corrientes de atmósferas dentro del cosmos; él simplemente tiene la facilidad de captarlas, sin mayor esfuerzo. ¿Quién es original? Todo lo que hacemos todo lo que pensamos, ya existe y tan sólo somos intermediarios, eso es todo, que hacemos uso de lo que existe en el aire. ¿Por qué los grandes descubrimientos científicos a menudo tienen lugar en diferentes partes del mundo al mismo tiempo? Lo mismo sucede con los elementos que constituyen un poema, una gran novela o cualquier obra de arte. Estos elementos ya existen en el aire, lo que pasa es que no se les ha tomado en cuenta, eso es todo."

Por ello casi todos los escritores llevan siempre encima un pequeño cuadernillo y un lápiz. Hay que desarrollar la atención para estar atento a cualquier estímulo que pueda disparar la imaginación del escritor, y además hay que fijar esas imágenes o ideas que a veces aparecen en el momento más inesperado. El escritor japonés Kenzaburo Oé declaró en una ocasión que hacía más de diez años que no tenía nuevas ideas pero que, afortunadamente, conservaba muchas ideas en un cuaderno escrito durante muchos años en el que conservaba ideas para argumentos, personajes etc.

 

Extrañamiento de la realidad.

El escritor parte siempre de su vivencia personal y la realidad circundante, el que la historia que cuenta se parezca más o menos a la realidad cotidiana sólo depende del grado de transubstanciación a que haya sometido esa realidad en el camino de la ficción.

Cuando se dice que un libro es original no nos estamos refiriendo tanto a que el escritor ha inventado algo sin precedentes sino que ha conseguido transmitir una visión de la realidad diferente de la que ordinariamente vivimos. Es siempre un problema de visión. Lo que hace el escritor es mostrarnos la realidad desde otro ángulo de lo que comúnmente aceptamos como única visión.

No existen traducciones literales de la realidad a la escritura. Para ser fieles a la realidad hay que cambiar algunas cosas; elegir acciones, palabras etc. Para ser fieles a la realidad al escribir un relato hay que transformar parte de la historia real. Hay que inventarse algunas anécdotasque definan al personaje, aunque éstas no hayan ocurrido de verdad, pero que sean capaces de expresar la idea concentrando el sentido de la historia en una acción determinada.

 

La página en blanco.

La página en blanco actúa a menudo como el reflejo del miedo a escribir. A menudo se produce por un sentido autocrítico excesivo. O por haber perdido la capacidad de atención o de concentración. En los escritores noveles quizás por no haber encontrado la vía para llegar a ese estado de atención todavía.

Ponerse ejercicios, propuestasde escritura que nos sirvan para divertirnos y soltarnos puede ser una buena manera de perder el miedo a no tener nada que decir.

El silencio puede ser también consecuencia de un momento de interiorización, del mismo modo que una idea o el tono exacto de una obra (García Márquez confiesa que tardó años en dar con el tono exacto de "Cien años de soledad") puede descansar durante años en la mente del escritor madurando hasta encontrar su forma. Es un proceso de maduración al que no hay que tenerle miedo, pero tampoco dejarse vencer por él.

No hay que sentarse a esperar que las musas nos inspiren, la mejor solución es estar siempre con el pensamiento dedicado a la escritura y trabajar. Simplemente sentarse a escribir.

 

El escritor ¿se nace o se hace?

El escritor debe ser ante todo un gran lector y un gran auscultador de la realidad.

La gran pregunta del concurso ¿se puede aprender a escribir? Sólo tiene una respuesta: Sí. No se puede enseñar el genio, o el talento. Como en cualquier actividad artística hay unas cualidades innatas que es preciso tener, pero también es cierto que muchas veces no somos conscientes de todo el potencial interno que tenemos. Se trata de tomar conciencia de nuestros propios recursos.

A nadie le extraña ver a un músico con sus partituras o un pintor estudiar en Bellas Artes, en cambio se sigue creyendo que el escritor es autodidacto. No se puede enseñar a ser un genio pero si se pueden enseñar técnicas de escritura. De hecho las tertulias literarias, las lecturas de textos literarios con el fin de comentarlos entre otros escritores siempre han existido. Los talleres de creación literaria tiene por objeto desbloquear el miedo a la página en blanco, experimentar con el lenguaje, jugar, divertirse, adquirir conciencia de los propios procesos de escritura, compartir las experiencias, los errores, los logros con otras personas que están realizando la misma búsqueda. Someter los textos a la opinión de terceros. Las escuelas de creación existen desde hace mucho en México o Argentina, en los países anglosajones hay una extensa tradición de los talleres de creación en las universidades, a menudo impartidos por escritores famosos. El objetivo es aprender y utilizar las principales técnicas de creación, corrección y adecuación y poder compartir la búsqueda.

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Comentarios

  • AMIGA...SI ME PERMITES LO PUBLICARE EN MI MURO DE FACEBOOK, PARA QUE MIS AMIGOS LO VEAN Y SE INTERESEN...UN BESO

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